El error más común no es poner poco, es poner mucho de lo que no importa. Esta es la lista corta.
Lo que sí hace falta
- 1Qué haces y para quién, en la primera pantalla y con palabras de tu cliente, no del sector.
- 2Tus servicios, uno a uno, con lo que incluye cada uno.
- 3Precios, o al menos «desde». Ocultarlos hace que te escriban solo para preguntar y perdéis los dos el tiempo.
- 4Pruebas: trabajos hechos, fotos reales, opiniones de clientes de verdad.
- 5Cómo contactarte, visible desde cualquier página y pulsable desde el móvil.
- 6Aviso legal, privacidad y cookies. No son opcionales, y si además vendes por internet necesitas condiciones de venta y política de devoluciones.
Lo que suele sobrar
- La página de «filosofía» o «valores» que podría ser de cualquier empresa.
- Los textos que empiezan con «en un mundo cada vez más digital».
- Fotos de banco de imágenes con gente sonriendo en oficinas que no son la tuya.
- Un blog que se abandonó hace tres años: transmite que el negocio también.
- Contadores de «clientes satisfechos» sin un solo nombre detrás.
Regla sencilla: si una frase la podría firmar tu competencia sin cambiar nada, sobra.
Cómo escribir la primera pantalla
Tienes unos segundos. Di qué haces, para quién y qué gana esa persona. Sin metáforas. «Reformas de baños en Madrid, presupuesto en 48 horas» funciona mejor que «transformamos espacios, transformamos vidas».
Sobre los precios
Muchos negocios los esconden por miedo a parecer caros. El efecto real es el contrario: quien no ve precio asume lo peor y se va, o te escribe sin intención de comprar. Una horquilla o un «desde» filtra y ahorra llamadas.
Sobre las opiniones
Sirven las de personas reales que puedas acreditar, con nombre y, si se puede, negocio. Inventarlas está prohibido por la ley de consumo y además se nota: las falsas se parecen demasiado entre sí.
Qué preparar antes de empezar
- Un listado de tus servicios tal y como los llama tu cliente.
- Fotos propias: tu local, tu equipo, tus trabajos terminados.
- Tres o cuatro preguntas que te hacen siempre, con su respuesta.
- Tus datos fiscales para el aviso legal.
Con eso, montar la web deja de ser un proyecto eterno. Lo que más alarga los plazos no es programar: es esperar a los textos y a las fotos.